El Imperio Otomano es hoy “El hombre enfermo de Europa”, un Estado en decadencia muy alejado de aquella Turquía que llegó a las puertas de Viena amenazando toda la Europa cristiana.  Humillado en los últimos años por Italia y por potencias balcánicas menores, el Imperio Otomano pretende recobrar protagonismo como gran Estado europeo y para ello ha apostado por la alianza con una potencia muy prometedora, Alemania.

Impuestos 
44 $/turno 

Recursos 
1 explotación de hierro  
2 explotaciones de petróleo 

Rutas comerciales(2) 
Istanbul - Alejandría (alimentos) 
Istanbul - Rostov (alimentos) 

Tecnologías(3)
Antiaéreos
Cazas avanzados
Cazas torpederos

Puntos de victoria(5) 
Istanbul 
Ankara 
Damasco 
Jerusalén 
Bagdad 

Bagdad Express 
Financiado por los alemanes, la línea de ferrocarril Constantinopla – Bagdad es la vía de comunicación más importante del Imperio. Las infanterías otomanas pueden ir en un solo turno de Constantinopla a Konya, de Konya a Alepo, de Alepo a Mossul, de Mossul a Bagdad y al revés. Si el enemigo ocupa alguna de estas ciudades, el tramo correspondiente del ferrocarril quedará cortado. No se puede utilizar este movimiento especial para atacar ninguno de éstos territorios. 

Árabes (ver Reino Unido) 
Armenios (ver Rusia) 
Prisión de pueblos (ver Rusia) 

Situación militar 
El Imperio Otomano cuenta con un ejército numeroso pero bastante disperso y pobremente equipado. Al oeste, los accesos al Mar Negro y al Mediterráneo están fuertemente protegidos desde Constantinopla. Al este, la frontera caucásica está defendida por la caballería kurda. Al sur, el fuerte de Aqaba controla el acceso a Arabia y el tráfico marítimo del Mar Rojo mientras que varias divisiones de camelleria vigilan la frontera del Sinaí. Guarniciones menos importantes se ubican en Bagdad, Jerusalén y Siria.   

La flota otomana hace tiempo que ha quedado relevada a una posición de tercera fila, ubicándose en el Mar Negro donde rivaliza con la rusa. En el Mediterráneo la presencia otomana es muy escasa.